Déjame empezar con algo que veo cada semestre. Un alumno tiene la marca entera en la cabeza —nombre, bocetos, hasta el logo— y sigue con cero prendas hechas. Está convencido de que mandar a maquilar es pedir un mínimo de 100 piezas. Ese número lo frena: se queda en la idea, con todo listo menos lo principal, la ropa.
La primera conversación empieza ahí: averiguar qué pide realmente un taller y qué necesita aprender el alumno antes de encargar su colección. Una pregunta concreta puede acercarlo más a producir que otra semana ajustando el logo.
De eso trata ProyectoModa. En cada edición tomo una parte del negocio de la moda —cómo se produce, cómo se pone un precio, cómo se vende— y te explico por qué funciona así. La idea es que puedas usar lo que lees en una decisión de tu marca.

Le escribo a una sola persona: tú, que estudias o acabas de salir de diseño o moda y traes una marca entre manos, aunque apenas esté en la cabeza. Hoy tomas clase; después resuelves una muestra, buscas un taller y haces tu primera venta. Las preguntas cambian conforme avanzas. ProyectoModa te acompaña en ese recorrido.

Doy clase de negocios de moda y me toca ver de cerca cómo se arman —y cómo se caen— marcas nuevas en México. Esa experiencia es el punto de partida. La investigación ayuda a explicar lo que pasa y a reconocer los límites de cada consejo.
Cuando te dé un dato, encontrarás su fuente. Cuando comparta mi criterio, lo presentaré como tal. Y cuando una cifra describa a empresas distintas de la tuya, te diré a quiénes incluye para que puedas ponerla en contexto.
El formato es una lectura breve, centrada en un tema. Primero entendemos qué ocurre; después lo aterrizamos a tu proyecto. La meta es sostener una edición semanal y construir un archivo al que puedas volver conforme tu marca crezca.
Para empezar, la edición .002 aborda esa primera duda: cómo probar tu colección con una cantidad que puedas producir, pagar y observar. Ahí empieza el trabajo de convertir una idea en un negocio.
Jacob

